FUNCIONAMIENTO
¿Qué es Láser Verde (Green Light HPS)?
La terapia con láser verde (Green Light HPS) consiste en un procedimiento mínimamente invasivo. Se introduce una pequeña fibra por el conducto de la orina (uretra) y a través de esta fibra se trasmite una energía láser de alta potencia que calienta selectivamente el tejido prostático vaporizándolo.
El nuevo láser verde (Green Light HPS) emite una luz verde con una longitud de onda de 532 nm y una potencia de 120 vatios que permite vaporizar el tejido prostático que comprime el conducto de la orina (uretra). Simultáneamente fotocoagula los vasos sanguíneos, evitando la posibilidad de sangrado. Esta ausencia de sangrado es una de las grandes ventajas del láser verde.
El nuevo láser verde (Green Light HPS) no produce necrosis profunda y no ocasiona los síntomas irritativos que producen otros sistemas de láser o la RTU de próstata. La vaporización y fotocoagulación selectiva permiten no dejar sonda al acabar el procedimiento o retirarla a las pocas horas. El paciente experimenta una inmediata mejoría del flujo urinario.
¿Cómo se ha desarrollado el Láser Verde (Green Light HPS)?
La vaporización fotoselectiva de la próstata es el avance más importante que se ha realizado en los últimos 25 años en el tratamiento quirúrgico de la hiperplasia benigna de la próstata (HBP).
Este sistema láser fue desarrollado en la Clínica Mayo (Rochester-Minnesota-USA). Los primeros estudios se realizaron en perros. A partir de 1998 se presentaron los primeros resultados con hombres. Desde entonces cada vez son más los pacientes con HBP tratados con esta técnica con excelentes resultados.
Se han tratado más de 200.000 pacientes con este láser verde y se han publicado más de 35 trabajos en las más prestigiosas revista médicas que demuestran que es un método extremadamente eficaz, seguro y muy cómodo para los pacientes.
¿Cómo se aplica el Láser Verde (Green Light HPS)?
Este láser verde (Green Light HPS) de alta potencia se aplica a través de cistoscopio de pequeño grosor que se introduce por el conducto de la orina. El líquido de irrigación que se utiliza es agua estéril, por lo que no puede producirse el Síndrome de Reabsorción que puede presentarse tras una RTU de próstata clásica. Para la aplicación del láser verde (Green Light HPS) se aconseja realizar una anestesia regional (epidural), general o sedación.
La luz de láser verde (Green Light HPS) de 532 nm tiene un nivel de absorción muy alto por el tejido prostático y mínimo por el agua. Esto permite la vaporización del tejido prostático. La próstata se convierte en vapor de agua que se elimina a través de un sistema de irrigación continua. Al mismo tiempo se cierran los vasos sanguíneos (fotocoagulación) por lo que no se produce sangrado. El láser verde (Green Light HPS) produce una vaporización de 1 a 2 gramos de próstata por minuto.
Como no se produce sangrado, no es necesario dejar el sistema de lavado continuo de la vejiga y de la próstata que es obligado tras una RTU clásica.Al acabar el procedimiento suele dejarse una sonda vesical que se retira aproximadamente a las 12 horas y el paciente se marcha a casa, con una estancia hospitalaria de unas 24 horas.
